Ojo seco

El síndrome del ojo seco

Es un conjunto de síntomas y signos de diferentes causas que provocan un ojo seco. Es debido a una pérdida de las características de la película lagrimal.
La lágrima se produce en diferentes glándulas que hay en el ojo, y con el parpadeo se distribuye por toda la superficie del ojo. Después esta lágrima se drena del ojo por medio de los puntos lagrimales donde comienza el conducto de drenaje que desemboca en las fosas nasales.

Sus funciones son:

Principales

  • Las lágrimas distribuyen el oxígeno en los ojos.
  • Metabólica: se realiza exclusivamente a través del oxígeno que le llega de la capa hídrica. Por eso el parpadeo distribuye constantemente oxígeno. A veces el oxígeno llega mal en portadores de lentes de contacto.
  • Óptica: La lágrima se pega como una lente en el ojo, y junto a la cara anterior de la córnea forman una superficie de alrededor de 48 dioptrías de potencia, por lo que alteraciones de la lágrima pueden producir alteraciones visuales.
  • bacteriostáticos: por dos sustancias que lleva la lágrima: la lisozima y la gammaglobulina que alteran y deshacen las paredes de las bacterias
  • Lubricante: impide la desecación de la córnea.

Secundarias :

  • Fotoabsorbent: Absorbe parte de los rayos ultravioletas de la luz solar.
  • Humectante nasal.
  • Protección: arrastra pequeños detritus y cuerpos extraños con el parpadeo.

La lágrima en el ojo forma la película lagrimal. Esta película está formada por tres capas:

La primera y más interna, está formada por una sustancia llamada mucina. La mucina la segrega las células epiteliales y caliciformes de la conjuntiva que es el forro del ojo. Su función es “pegar” la lágrima al ojo

A continuación hay una segunda capa, mucho más gruesa formada por agua segregada por las glándulas lagrimales.

Y una tercera capa más externa formada por lípidos segregada por las glándulas de Meibom que se encuentran en los párpados. Su función es evitar su vaporización y estabilizar la lágrima.

Cualquier alteración de uno de estos componentes, hará que la lágrima no haga su trabajo y tendremos un “ojo seco”.

Existe un amplio consenso en clasificar el ojo seco en:

Ojo seco aquo deficiente por hipersecreción lagrimal.

Ojo seco evaporativo cuando la secreción se cuantitativamente normal pero la vaporización es excesiva por insuficiencia de la capa lipídica.

Por otra parte hay factores internos que pueden provocar alteraciones en esta lágrima: menopausia, alteraciones de la tiroides, enfermedades inmunológicas, enfermedades reumáticas, etc.

Factores externos que la pueden alterar: viento, frío, aire a condicionado, actividades en pantallas digitales que provoquen falta de parpadeo, tabaco, etc.

Tratamiento.

El abordaje terapéutico del ojo seco es multifactorial y muy compleja.

Podemos evitar su vaporización mejorando la capa lipídica, utilizar humidificadores ambientales, gafas protectoras.

Aumentar la permanencia de la lágrima en el ojo con tapones en los puntos lagrimales. Aumentar su secreción con agentes para simpaticomiméticos. Aumentar su calidad mediante antiinflamatorios con corticosteroides o inmunomoduladores tópicos como la ciclosporina A. Intentar mejorarla con un aporte externo: lágrimas artificiales y lubricantes oculares. También se puede utilizar suero autólogo que aporta productos biológicos que pueden ser necesarios en algunas enfermedades.

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